Un análisis duro pero necesario en Popular TV

"En el año 2005 un grupo de personas comenzó la investigación de lo que se convertiría en un auténtico escándalo: numerosos centros de abortos en nuestro país se estaban deshaciendo de los niños de la forma más cruel: tirándolos a la basura, literalmente. (...) Una práctica fuera de la ley que impone la obligación de incinerarlos. Los fetos eran tratados como un residuo cualquiera. La mayor parte de los abortos en España se producen dentro de un teórico estado de daño psicológico y físico de la madre. Las ultimas investigaciones por parte de la Guardia Civil y los medios de comunicación (...) han mostrado la libertad absoluta para abortar bajo ese supuesto. En muchos casos el test psiquiátrico es firmado incluso antes de conocer a la madre, muchos de los informes escritos a mano acaban en los contenedores sin dejar huella alguna de ese aborto. Los datos oficiales hablan de 112.000 al año, pero reales se calculan más de 200.000, de los cuales un 35% son abortos con más de 20 ó 22 semanas, es decir, niños perfectamente viables".