Acuerdo Lancet


En cuanto a los programas de prevención del VIH/Sida, es importante recordar un documento publicado en The Lancet en 2004, titulado:

“The time has come for common ground on preventing sexual transmission of HIV”
(Ha llegado el momento de encontrar un terreno común para prevenir la transmisión sexual del VIH).

El artículo fue publicado en The Lancet, volumen 364, en 2004, y puede consultarse en la base científica oficial PubMed:

Artículo original en PubMed – The Lancet, 2004

Debe precisarse que lo que habitualmente hemos denominado “Acuerdo Lancet” no constituye un tratado internacional ni una norma jurídica obligatoria. Se trata de un documento de consenso científico y de salud pública, firmado por especialistas que buscaban puntos de coincidencia frente a las controversias existentes sobre la prevención de la transmisión sexual del VIH.

Uno de los planteamientos que adquirió especial notoriedad fue el denominado enfoque ABC:

A — Abstinence: Abstinencia.
B — Be faithful: Fidelidad o reducción del número de parejas sexuales.
C — Condoms: Uso correcto y consistente del preservativo.

UNAIDS también ha utilizado históricamente este planteamiento dentro de una estrategia más amplia denominada prevención combinada, adaptándola a las circunstancias de las distintas poblaciones.

UNAIDS – Prevención combinada del VIH

Para nosotros, como organización dedicada a la formación en valores y prevención, los dos primeros elementos —abstinencia y fidelidad— tienen una importancia fundamental.

Mucho antes de la publicación de este documento, la Fundación El Dorado Internacional, ya había fundamentado sus programas de prevención en la formación de niños, jóvenes y familias en valores que promueven la abstinencia antes del matrimonio, la fidelidad dentro de la pareja y la responsabilidad personal.

Nuestra posición institucional parte de una consideración adicional: prevenir una enfermedad no consiste únicamente en proporcionar medios para disminuir un riesgo, sino también en educar para evitar las conductas que originan ese riesgo.

Por ello, consideramos fundamental que la prevención incluya:

1.- Abstinencia y postergación del inicio de las relaciones sexuales.

2.- Fidelidad y relaciones estables entre personas no infectadas.

3.- Educación real acerca de los mecanismos reales de transmisión del VIH y demás infecciones de transmisión sexual.

4.- Participación activa de los padres en la formación moral y sexual de sus hijos.

5.- Participación de organizaciones religiosas y de la sociedad civil en programas de prevención.

6.- Información médica completa y científicamente actualizada para que cada persona conozca los riesgos y pueda tomar decisiones responsables.

El documento publicado en The Lancet también defendía precisamente la necesidad de superar enfrentamientos ideológicos y encontrar puntos comunes entre los diferentes enfoques de prevención.

En esa misma línea, consideramos especialmente importantes tres principios:

1.- Los programas de prevención deben tener en cuenta las características y necesidades de las comunidades donde se aplican.

2.- Las instituciones religiosas y las organizaciones de la sociedad civil pueden desempeñar un papel importante en la promoción de cambios de conducta.

3.- Los padres deben ser apoyados en la transmisión de sus valores y expectativas a sus hijos.

Desde nuestra perspectiva, estos principios siguen siendo fundamentales.

Actualmente, UNAIDS sostiene una estrategia de prevención combinada, que incorpora diferentes herramientas de prevención según las circunstancias de cada persona y población. Entre ellas reconoce también la monogamia entre parejas no infectadas, la reducción del número de parejas, el tratamiento antirretroviral, la PrEP y el uso correcto de preservativos.

UNAIDS – Información oficial sobre prevención del VIH

Nuestra propuesta conserva, sin embargo, una identidad propia:

formación en valores, abstinencia, fidelidad, responsabilidad personal y fortalecimiento de la familia como pilares fundamentales de la prevención.

El objetivo no debe ser solamente reducir estadísticamente determinadas conductas de riesgo, sino formar personas capaces de tomar decisiones responsables que protejan su vida, su familia y la de los demás.

Ricardocarlindelacruz.blogspot.com