Éste no es que pueda herir alguna sensibilidad. Las hiere todas. Creo, sin embargo, que es deber mío difundirlo. Éste asesinato múltiple y permanente lo debe conocer todo el mundo.
Claro que hay abortos de células incipientes. En las que no se puede adivinar un niño. Pero es un niño encaminado. Que a nada que le dejen, en no muchos días, hasta tendrá forma de tal.
Puedo entender que haya gente que ante esa muerte de una vida sea insensible. Pensarán que se acaba con una cosa. Y no entran en más. Por supuesto que repruebo de todo corazón esos abortos incipientes. Pero hay muchos que de incipientes no tienen nada. Se está matando a un niño. Con todas las apariencias de tal.
No os voy a decir que los muy sensibles os abstengáis de verlo. Debéis verlo todos para que se os estremezcan las entrañas ante lo que hoy está ocurriendo todos los días. Y hasta con nuestros votos. Ese crimen institucionalizado clama al cielo. Y nos debería interpelar a todos.
Hay gente que hace lo que puede, hasta con riego personal, para evitar que éso siga ocurriendo. Seguramente ante nuestra indiferencia. Yo ya hago bastante con no abortar. Así no acabamos con ese crimen que es hoy una absoluta vergüenza de nuestra sociedad.
Ved este vídeo. Y que el sentimiento de repulsa ante esa barbarie os acompañe siempre y os mueva a oponeros activamente contra el más espantoso de los genocidios que ha conocido la humanidad. Si se le puede seguir llamando humanidad.
No os pido perdón por haberos perturbado el sábado con estas imágenes. Somos nosotros quienes debemos pedir perdón a Dios por nuestra pasividad ante este crimen abominable.
Paco de la Cigoña, Intereconomía