Por eso a los que decimos que el aborto supone siempre la muerte de un ser humano inocente, a los que afirmamos que existe una naturaleza humana, a los que defendemos que el matrimonio es una unión entre hombre y mujer, a los que no estamos dispuestos a ceder en nuestra responsabilidad de educar a nuestros hijos conforme a nuestras convicciones morales.
Hay gente que no nos puede entender, o incluso, que nos considera indignos de ser tolerados en una sociedad pluralista. Quienes así piensan son los auténticos intolerantes, personas incapaces de respetar al discrepante, imbuidos de fobia a la verdadera libertad e impregnados de miedo a la verdad de las cosas. Mas......