Simone Veil fue la ministra de Sanidad francesa que en 1975 introdujo la despenalización del aborto en su país. Ahora reconoce que la ciencia está demostrando la existencia de vida desde la concepción. “Cada vez es más evidente científicamente que desde la concepción se trata de un ser vivo”, afirma la primera mujer que presidió el Parlamento Europeo de Estrasburgo, entre 1979 y 1982. Declaraciones de enorme calado, porque un argumento tópico de los defensores del aborto es que el cigoto no es todavía una vida humana. Es un debate que se extiende también a otros terrenos, como el de la experimentación con embriones. Si puede hablarse de ser vivo desde la concepción, entonces tanto el aborto como la experimentación con embriones suponen otros tatos atentados contra el derecho a la vida.