Los “expertos del aborto” que asesoran a la Ministra Aído, entre ellos conocidos empresarios de “clínicas” abortistas, recomiendan, probablemente mirando por sus intereses económicos, una ley de aborto libre y gratuito. Gratuito quiere decir que sus beneficios vendrán de todos nosotros bolsillos.
Pero, tanto la Ministra como sus “expertos” se están olvidando de uno de los protagonistas, que es la mujer embarazada. Ya se olvidaron del feto en proceso de nacimiento, y ahora se olvidan de la mujer embarazada. Y la mujer embarazada tiene mucho que decir: reclama una información personalizada sobre todas las ayudas disponibles en su situación; quiere saber con qué recursos sanitarios, laborales, educativos, sociales y económicos cuenta; pregunta dónde puede encontrar asesoramiento psicológico, jurídico o de integración; y, si no tiene información, ayuda y alternativas no será libre para decidir.